Eran las siete de la tarde cuando llegamos a la cola que se dirigía hacia el trozo de playa acotado para el evento. El cielo gris y los truenos presagiaban una tormenta inminente pero no nos importaba. Había que batir un record.
Por fin llegam
os a la entrada donde, mostrando nuestro vaso nos entregaron una botella de sidra y una pegatina acreditativa. Bajamos a la arena y nos preparamos para esperar esa hora que aún faltaba hasta el momento establecido para escanciar el culín.
Entonces empezó a caer la lluvia. Los truenos rugían y los rayos atravesaban el cielo pero nadie se movía. Unicamente la afluencia de gente empezó a ser menor. Parecía que no se iba a conseguir por lo que se alargó un poco más evento a la espera de que, al dejar de caer agua (que según los animadores de la megafonía, Manfredo y cía de Cadena SER Gijón, era agua que el Ayuntamiento nos echaba encima para refrescarnos) se animara la gente suficiente para lograr la meta de 6900 personas. Faltaban unos diez minutos para las nueve c
uando la organización anunció que el record estaba superado. Había 7077 botellas de sidra en la playa esperando a ser escanciadas a la vez.
Primer bocinazo y el vaso abajo; segundo bocinazo y la botella arriba; tercer bocinazo y todos a escanciar. Record superado por undécima vez consecutiva.
Después, como toda fiesta gijonesa que se precie, entonamos el "Gijón del alma" y para finalizar el "Asturias patria querida".
Era la primera vez que acudía al record (siempre me pillaba trabajando) y me lo pasé como los indios a pesar de la lluvia. Y es imp
resionante la organización que lleva la gente para amenizar la espera: empanadas, tortillas, con mesas y sillas de pic-nic.
Por supuesto, cánticos referentes al ascenso del Sporting a primera, no en vano Manfredo Alvarez es el que retransmite los partidos en la Cadena SER, hicimos la ola ("Pa que no diga nadie que en la Playa de Poniente no hay olas") y escasearon los ensayos del escanciado que, según mis acompañantes veteranas en este acontecimiento, es algo muy frecuente.
Y tal y como reza la pegatina:
"Yo batí un record mundial escanciando sidra en Gijón"