miércoles, 3 de octubre de 2012

Rescatando relatos: El juego

Todo había empezado como un juego, un juego que poco a poco se había ido complicando. La culpa de todo la tuvo Marta el día que la llamó, desconsolada porque sospechaba que Antonio, su novio, la engañaba con Serena, su compañera de trabajo. Estaba desesperada y no sabía que hacer  para encontrar una respuesta a sus dudas. Fue entonces cuando se lo propuso:
-      Luci, corazón, ¿por qué no intentas averiguar algo? Por favor – le suplicó – si no desentraño este misterio creo que me volveré loca.
-      Pero ¿qué quieres que haga, niña? ¿Qué lo siga y le haga fotos como en las películas de detectives?
-      ¡Pues que buena idea! ¿Lo harás?
Dibujo para colorear cámara de fotos
 
Es cierto que a ella, Lucía, siempre le había gustado mucho leer novelas de misterio, detectives y cosas así pero de ahí a convertirse en uno de ellos… ¡Que va, que va! Marta estaba loca.
De todas maneras la idea rondó por su cabeza todo la tarde. Estuvo a punto de comentárselo a Rodolfo, su novio pero se lo pensó mejor y no lo hizo.
-      Buffff, cualquiera lo aguanta después. Estaría riéndose de mí el resto de su vida ¡No, no!
Aún así apenas durmió en toda la noche. En el fondo la aventura no le disgustaba del todo. Se imaginaba en un coche, de alquiler por supuesto porque Antonio conocía su vehículo, con sus gafas oscuras y armada con su nueva cámara de fotos reflex digital que aún no había tenido ocasión de estrenar ¿Por qué no? Total, seguro que todo eran imaginaciones de Marta y ella pasaría un rato entretenido con lo que más le gustaba: la apasionante vida de los detectives privados.

Así que allí estaba, apostada frente a la puerta de la tienda en la que trabajaba Antonio, en su coche alquilado de color rojo. Cierto es que el rojo no es un color discreto pero teniendo en cuenta el gran número de ellos que se ven por la calle, pensó que pasaría bastante desapercibido.
Se entretuvo escuchando música y haciendo pruebas y experimentos con su cámara hasta  el momento en que la puerta de la tienda se abrió para dar paso a Antonio y Serena que daban por finalizada su jornada laboral. Cada uno se fue por un lado de la calle y, aunque en un principio estuvo tentada de seguirla a ella, optó por seguir con su plan inicial: no se perdería ni uno solo de los pasos de la pareja de su amiga.
En un principio todo fue bastante normal. Entró en el estanco a comprar tabaco y se sentó en un banco del paseo a fumarse un cigarrillo antes de ir al parking a recoger su coche. Todo cambió cuando Antonio en lugar de ir en dirección a su domicilio cogió el camino totalmente contrario.
Lucia no se podía creer lo que estaba viendo ¡Antonio entraba en un pequeño hotelito de las afueras! ¿Tendría razón Marta y se la estaría pegando con otra? Por más que se fijó y estuvo atenta no vio entrar a nadie que le pareciera sospechoso, lo cual no le aclaraba nada pues la chica en cuestión podía haber llegado con anterioridad.
Al cabo de algo más de una hora, que a Lucia se le hizo eterna, la puerta del hotel se abrió para dejar paso a Antonio ¡Por fin iba a saber con quien estaba! Se aseguró de estar a cubierto, apuntó con su cámara y …¿Rodolfo? ¿Era Rodolfo el que salía detrás de Antonio? ¿Su Rodolfo? Vale que eran muy amigos y que hacían muchas cosas juntos pero ¿ponerles los cuernos también? ¿Y quienes serían ellas? ¿Las conocerían?
Lucía tuvo que hacer grandes esfuerzos para que su supercámara no se le cayera al suelo y poder hacer unas fotos para enseñárselas a Marta. Sin esas pruebas gráficas, ella no le creería. Nunca supo como había sido capaz de pensar en eso mientras veía como Antonio y Rodolfo se despedían con un apasionado beso en la boca.
 
Geno Mesa
(Dibujos sacados de la red)

10 gotitas:

chema dijo...

muy buen relato, geno. el final no me lo esperaba para nada! quizá es mejor no espiar a nadie y vivir feliz en la ignorancia, quién sabe...

Cloti Montes dijo...

R y A, qué monos, jajajaja
Buenísimo, Geno
Bssssssss
Cloti

Geno dijo...

Tampoco yo me esperaba ese final mientras lo escribía, Chema, salió sobre la marcha, jajajjaja
Me alegro que te guste, Cloti XDD

Mercedes dijo...

A mí me ha encantado. Tampoco me esperaba ese final, te da por pensar lo que dice Chema: a veces mejor no indagar demasiado. Pero bueno, dan pena las dos chicas y mal por ellos que no son sinceros, jajaja Enhorabuena y besitos.

Geno dijo...

Gracias, Merchi, me alegro de que te guste XD. En mi opinión casi mejor haberse enterado que no seguir engañadas ¿no?

Bertha dijo...

Muy bueno, las sospechas eran fundadas aunque con sorpresa...si si.

Zelgadiss dijo...

Jajajajajajajaja, qué weno, me ha encantao!!!
;-P

Geno dijo...

Ay Bertha, sí cuernos había pero ¡menuda sorpresa ¿eh? XDDD
Me alegro que te guste, Zel (a nosotras, con nuestros ichibanes nunca nos hubiera pillado de sorpresa ¿vardad? jajajajjajaj)

Zelgadiss dijo...

Jajajajajajaja, pos la verdad es que no, pero fijo que en ese caso yo me hubiera ofrecido voluntaria para "espiarles". ^///^

Geno dijo...

No lo dudo y yo te dejaría gustosa, ya lo sabes, jajajajja