Jannie Hannagan es una jovencita de 17 años que, a simple vista, lleva una vida totalmente normal: vive con su madre, acude al instituto y por las tardes ayuda en una residencia de ancianos para ganarse un dinerito. El problema sobreviene cuando alguien se queda dormido cerca de ella y empieza a soñar. De alguna manera misteriosa, Jannie siempre se ve arrastrada dentro de esos sueños. La primera vez que sufrió uno de estos ataques fue a la tierna edad de 8 años y hasta este momento nunca le había causado excesivos problemas pero ahora... ahora se ve inmersa en una pesadilla en la que el protagonista le pide ayuda pero ella no sabe como prestársela. Este es a grandes rasgos el argumento de "Sueña" primera parte de la trilogía que nos cuenta la vida de esta "cazadora de sueños".
En "Teme" Jannie empieza a aprender a dominar su poder y a sacar provecho de él. Además ha empezado a trabajar para la comisario Komisky resolviendo crímenes. En esta ocasión deberá sacar a la luz un caso de abusos sexuales en su instituto.
Pero el mayor problema al que ahora se enfrenta es afrontar la recuperación una vez que sale de cada sueño pues estos la dejan agotada y, además, nota que empieza a perder visión entre otros llamémosles efectos secundarios.
No sabría si englobarlos dentro de la "literatura juvenil" pero lo que sí se es que se leen en un suspiro. Su argumento en cierto modo intrigante y las frases cortas y rotundas hacen que, sin darte apenas cuenta, lleves devorado medio libro.










































