Le he dado muchas vueltas a cómo titular este post y he llegado a la conclusión de que este es el nombre más apropiado. Sé que para much@s sonará a chino (bueno, más bien es japonés) pero sería bastante largo de explicar a santo de qué viene y, después de todo lo más importante está aquí, en el cuerpo de la entrada, que será comprensible para todo el que se pare a leerla. Lo único que voy a hacer es intentar contar las "miniminivacaciones" (no, no es una errata, es que fueron muy minis) que pasaron en Gijón Zelgadiss y su amiga Beleg.
Llegaron en la mañana del miércoles muy bien acompañadas, por cierto, de una gran caja de sobaos que están riquísimos, presente que yo les he agradecido agotándolas de tanto caminar por la ciudad. Y es que otra cosa no, pero pasear... bueno y otras cosas también: charlamos, comimos y bebimos (no se iban a ir de aqui sin un poco de turismo gastronómico), reimos, hicimos fotos...
Primero, el Museo Nicanor Piñole y un poco de visita cultural. Después ruta turística que comenzamos en Cimadevilla pues no podía faltar el Elogio en el recorrido, y terminamos ya por la tarde después de comer, visitando la estatua de la Madre de Emigrante (conocida popularmente como "La Lloca del Rinconín") tras recorrer la mayor parte del Paseo del Muro. Eso sí, también habíamos pasado por el Puerto Deportivo y la Playa de Poniente. Todo ello bajo un sol de justicia que no nos acababamos de creer después del dia de tormentas y viento que habíamos tenido el martes.

Y el jueves que augurabamos un día un poco más tranquilo y más parado, con la tontería y de chino en chino (mis compras orientales serán carne de otro post), acabamos recorriendo medio Gijón de nuevo para ir a parar al Parque de Isabel La Católica donde disfrutamos de la "fauna" que alberga (ejem... sus patos, cisnes, pavos...) y descubrimos un parque infantil de los más rarito. Para muestra, un botón (o mejor, un columpio) No se vosotr@s pero yo era la primera vez que veía uno de este tipo (no, no suelo frecuentar mucho esta zona)
Y ya de estar allí, un ojo a El Molinón, a la Plaza de Toros y después de reponer fuerzas, de vuelta al centro neurálgico de la ciudad.
Fue corto pero intenso, nos lo pasamos estupendamente y pensamos en repetir pero esta vez viviremos "Gijón de nuechi", o sea, que saldremos de juerga que sé yo que las chicas se quedaron con ganas ¿no? Pero ¡claro! eso mejor un fin de semana. Tampoco sé yo cuanta fiesta hubiésemos aguantado pues algo derrotadas acabamos (sobre todo yo, que ya voy "mayor" XDD).Además esto ha servido para volver a comprobar y corroborar que sí se pueden hacer amig@s por Internet y que en la red no todo es malo como en ocasiones nos intentan hacer creer.