viernes, 30 de septiembre de 2011

Habitaciones cerradas

Y mientras pongo en orden mis ideas sobre las vacaciones ¿qué os parece un poco de lectura?
Un buen día Violeta Lax recibe una extraña carta en la que una desconocida la invita a viajar a Italia para visitarla y hablarle de su familia. Tras mucho pensarlo Violeta, que vive en Chicago, decide viajar a Europa y matar dos pájaros de un tiro: pasará por Barcelona a ver un gran cuadro del que fuera su abuelo, el ilustre pintor Amadeo Lax, y se acercará al lago de Como a desentrañar el misterio de aquella mujer.
Este es el punto de partida de "Habitaciones cerradas" de Care Santos. A lo largo de sus casi 500 páginas iremos conociendo la vida de la familia Lax en las primeras décadas del siglo XX, entremezclada con un presente en el que la heredera intenta que la Generalitat cumpla la última voluntad de su abuelo: que su casa albergue un museo con sus obras. Eso, hasta que las reformas empiezan a descubrir secretos ocultos en las paredes de la mansión barcelonesa.
Puede que en algún momento resulte algo lioso pues la narración de la vida de los Lax y la gente que les rodea en los inicios del siglo pasado no sigue orden cronológico alguno pero hoja a hoja los sucesos van encajando perfectamente para un lector que llega a averiguar cosas que los protagonistas de la historia nunca podrán saber...

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Empiezo

Empiezo las crónicas de mi semana de vacaciones aunque no será en este post todavía. Este, si me lo permitís, quiero emplearlo para agradecer a mis amigas gaditanas lo bien que nos trataron y lo mucho que nos cuidaron por su tierra.
Primero a Elphaba y Amiga en la Sombra (y a su "marío") que nos llevaron a recorrer la ciudad de Cádiz contándonos mil y una anecdotas tanto históricas como propias, y más cosas que iré contando poco a poco.
Y después, pero no por ello menos importante, a Tamara con la que recorrimos los parajes gibraltareños en los que está ambientado su libro y muchos más bajo un sol de justicia pero que no nos importó soportar. Y también a su familia, que nos abrió las puertas de su casa muy amablemente para que disfrutasemos de aquel maravilloso jardín y la jarra de rebujito.
Aclaro que no esperaba menos de ellas y sabía que nos prestarian toda su atención pero de bienacidos es ser agradecidos o algo así ¿no?
Pues eso, chicas, muchas gracias por todo, sois estupendas. Y cierro ya el post que una cosa es agradecer y otra ponerme ñoña, y creo que llevo camino de ello, jajajaja.

martes, 20 de septiembre de 2011

Holidays!!

sábado, 17 de septiembre de 2011

Continuando el relato de "La marioneta"

No, todavía no publicaré la segunda parte del relato porque a veces me cuesta ponerme pero otras cuando me pongo no hay quien me pare y con dos partes no me va a dar para terminar la historia de Lita. Pero quería pediros ayuda. Necesito imágenes para ilustrar el cuento. Por más que recorrí la red para buscar dibujos, fotos o lo que fuera para la primera parte ya veis que al final tuve que colocar un dibujo de Pinocho. Y es que no encontré nada que me convenciera.
Entonces lo que os pido es lo siguiente. Si teneis un ratito me gustaría que hicierais un dibujo, una foto, un algo que sirva para que el cuento luzca un poco más y me gustaría, eso si, que fueran originales vuestros ¿El tema? Marionetas, muñecas antiguas, escaparates de jugueterías antiguas, colecciones de muñecas, teatros de marionetas... Seguro que a nada que os pongais o rebusqueis entre vuestros archivos encontrareis algo que me sirva.
Podeis enviar vuestras aportaciones al correo emmahacker1@hotmail.com hasta el 27 de septiembre, día en que vuelvo de las vacaciones y a partir del cual me pondré a terminarlo ¿vale?
¡¡Muchas gracias por anticipado!!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Rescatando relatos: "La marioneta"

Erase una vez una marioneta llamada Lita. Lita vivía en el escaparate de la Juguetería de Manolo. Era una tiendecita pequeña en el centro del barrio antiguo de una gran ciudad. Lita estaba fabricada totalmente de madera con su pelo pintado de negro y sus grandes ojos azules, un par de rojos coloretes que le daban alegría así como sus rojos labios. Llevaba un vestido con puntillas del color azul de sus ojos y unos pequeños zapatitos negros con una hebilla reluciente. De sus piernas y brazos salían unos finos hilos blancos que terminaban en unas piezas de madera pirograbadas. No se podía negar que era toda una obra de arte hecha a mano en su totalidad.
Lita era feliz en el escaparate de Manolo, viendo a la gente que paseaba por la calle. Normalmente estaba sentada junto al payaso Esteban y al soldadito de plomo Arturo. También había alguna que otra muñeca por allí: una bailarina, una princesa… pero esas solían estar poco tiempo. Enseguida alguna niña pegaba su nariz al cristal mirándolas fijamente, se giraban hacia la persona que las acompañaba, bien fuera mamá, papá o cualquiera de los abuelitos y con la mejor de sus sonrisas preguntaba si se la podían llevar a casa. Raramente se negaban. A Lita nunca le había pasado algo así. Ningún niño se fijaba en ella. Pero no le importaba.
Hace unos años Lita formaba parte de un pequeño teatro de marionetas ambulante propiedad de Don Justo y Doña Toña. Recorrían el país de pueblo en pueblo y daban actuaciones. Junto a ella viajaban la Bruja Piruja, el Lobo Romualdo y el joven Valiente. Con diferentes caracterizaciones y voces eran capaces de representar varios cuentos que hacían las delicias de los niños y mayores que se acercaban hasta la plaza del pueblo al que llegaran. El cuento preferido de Lita era el de “Pinocho”. No podía imaginar como sería convertirse en una niña de verdad. Pero también disfrutaba mucho convirtiéndose en Caperucita Roja o la Bella Durmiente. No recordaba qué había sido de sus compañeros, quizá se habían roto o quizá alguien los había comprado. De lo que estaba segura era de que habían llegado todos juntos a las manos de Manolo, el juguetero, y que durante un tiempo ellos habían sido la decoración de aquel pequeño escaparate. Tampoco recordaba exactamente si se habían ido todos a la vez o habían desaparecido de su lado de uno en uno. Solo que un día aparecieron el soldado y el payaso y, desde ese momento, ellos se habían convertido en su familia.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Solidaridad

Si llegados a la Madre del Emigrante aún nos quedan fuerzas, todavía hay mucho camino por recorrer. Y unos metros más allá, áun en la zona de El Rinconín, nos encontramos con otra escultura: Solidaridad.
Creada por el artista andaluz Pepe Noja, fue donada por él e instalada en su ubicación en el año 1999.
Realizada en acero inoxidable, pesa alrededor de tres toneladas y media. Esta formada por cuatro cilindros anudados con forma de eslabones de cadena aunque no están cerrados por completo, para representar la unión y, a la vez, la libertad.
Cuadro de R. Mesa

lunes, 5 de septiembre de 2011

La caida de los gigantes

No se cuanto tiempo llevaría en mi torre de libros pero puede que meses y tampoco se exactamente porqué razón no me ponía a leerlo, quizá sus mil y pocas páginas y su grosor me daban para atrás. Pero entonces fue cuando a traves de Cloti, me enteré de que era el primero de un trilogía y decidí que no podía dejar pasar más tiempo sin empezarlo o me vería con los tres ejemplares amontonados.
No mentiré diciendo que me lo leí de un tirón porque no fue así. Otros libros y otras historias se metieron por el medio pero no me hicieron perder el hilo de lo que aquí se trataba.
Con La caida de los gigantes de Ken Follet pasa algo así como con su otro gran éxito Los pilares de la tierra, la historia te atrapa suavemente y los personajes pasan a ser como, si no miembros de tu familia, sí amigos bastante queridos.
Dentro del ámbito de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa conoceremos las aventuras y desenventuras de varias familias de diferentes nacionalidades y cuyos destinos se entrecuzarán a lo largo de toda la historia: los Fitzherbert y los Williams que son galeses, el norteamericano Gus Dewar, los hermanos Grigori y Lev nacidos en Rusia y los Von Ulrich, alemanes.
No os dejeis amedrentar por su grosor. Al final os parecerán pocas páginas. Además, se hace una cantidad de ejercicio de brazos...

viernes, 2 de septiembre de 2011

Nieve de verano

A Natsuo (Tsuyoshi Domoto) le encanta bucear y uno de sus sueños es ver la nieve del fondo del océano (algún efecto extraño provocado por el placton y cosas así). Eso sí, quiere verla en verano porque ¿qué tiene de excepcional ver la nieve en invierno?
Natsuo tiene una tienda de venta y reparación de bicicletas y vive cuidando de sus hermanos pequeños Jun (Oguri Shun) y Chika (Ikewaki Shizuru) ya que perdieron hace años a sus padres. Bueno y también de Hiroto (Imai Tsubasa), amigo de Jun y novio de Chika al que llama "el gorrón".
Un buen día conoce a Yuki (Hirosue Ryoko), una chica que trabaja en el banco y por la que se sentirá atraido desde el primer momento.
A lo largo de 11 capítulos veremos como la relación entre los dos chicos va prosperando aunque no todo es un camino de rosas: Yuki tiene un problema de corazón que requiere un trasplante, Jun es sordo lo que le acarreará algún que otro problema rodeado de injusticias y, para colmo, Hiroto y Chika van a ser padres.
He dado en resumir este dorama bajo la frase: "No lloraba tanto desde "1 litro de lágrimas"" y es que Summer Snow es una historia de amor muy tierna y emocionante. Aunque no todo ha sido llorar de tristeza, pena o emoción, también salen lágrimas de risa y es que el protagonista se revela como un tremendo cómico.
En la banda sonora los Kinki Kids con "Natsu no Ousama", un tema muy alegre, demasiado según en qué momentos... Os dejo con un anuncio de la serie (lo que tú digas, Tsuyoshi...)

martes, 30 de agosto de 2011

Rescatando relatos: "Los malditos"

Los malditos. Así los llamaban, a ellos y al lugar donde vivían en las afueras del pueblo. Cuatro casuchas que apenas se mantenían en pie pero que eran sus hogares, rodeados de basura y en condiciones infrahumanas. Allí habían pasado gran parte de su vida y no olvidaban que esos eran sus orígenes.

Pero hoy todo era diferente. Hoy ese nombre “Los Malditos” resonaría por todo el estadio cuando sus miles de fans empezasen a corearlo para que salieran a tocar de una vez.

Todo había empezado unos años atrás cuando rescataron a aquel pijo de las aguas de río. Tanto dinero y tanto lujo para luego ahogarse casi, casi en un vaso de agua. Aquel riachuelo apenas si cubría por la cintura pero el señorito perdió pie y se asustó. Cuando se dio cuenta de que aquellos harapientos le habían salvado la vida se sintió cual genio de la lámpara de Aladino y les dijo:

—En agradecimiento al gesto que habéis tenido, os concedo un deseo

Ambos se miraron fijamente y no necesitaron hablar. Desde siempre, lo que más les había gustado en el mundo era la música hasta el punto que creían que sería el camino para salir de “Los Malditos”, salvo que no tenían medios.

—Lo que más ilusión nos haría, señor, sería una guitarra.

Sí, esa sería una buena manera de empezar. Contando con ella ya se las ingeniarían para despuntar. La cabeza les bullía de ideas, letras y melodías.

—Dicho y hecho. Venid conmigo a la ciudad y podréis escoger vosotros mismos el modelo que queráis.

A partir de aquí todo fue trabajo para aprender a tocar el instrumento, desarrollar las melodías y memorizarlas a la par que huían de los habitantes del otro lado del pueblo, los más pudientes, digamos, que se divertían persiguiendo y lanzando piedras contra los apestados de ese poblado.

No fue fácil. Empezaron tocando en la calle, lejos de la gente que podía conocerlos. Tuvieron que luchar contra sus vecinos que se reían de ellos.

—Pero ¿qué esperáis? ¿Salir de aquí a golpe de cuerda de guitarra? ¡Infelices! ¡Estáis más que locos! Malditos nacisteis y malditos moriréis. Nadie criado aquí ha llegado nunca a nada.

—¡Será porque nadie lo intentó!— replicaban ellos.

Y ahora lo habían conseguido. Después de mucho caminar y visitar emisoras de radio, cadenas de televisión y discográficas la suerte les vino por donde menos lo esperaban. Una tarde de lluvia, cuando ya estaban a punto de retirarse pues apenas había gente por la calle apareció aquel personaje al que un día habían pescado en el río, aquel que les había proporcionado la guitarra. Al momento los reconoció y recogió en su gran limusina. Tras escuchar sus intentos por ser oídos y sus temas les dio el espaldarazo que necesitaban. Sus contactos hicieron el resto.

Y hoy, tras miles de copias vendidas, daban su primer concierto. Los nervios recorrían sus cuerpos y la emoción embargaba sus gargantas ¿serian capaces de cantar?

Un montón de veces habían querido cambiarles el nombre pero nadie lo lograría nunca. Siempre recordaban las palabras de aquellos vecinos:

—Malditos nacisteis y malditos moriréis.
Geno Mesa

sábado, 27 de agosto de 2011

Y con este van 13


13 records de escanciado simultáneo en Gijón. Sí, el Festival va por la edición veinte pero el record se celebra desde 1999.
Y ayer, por suerte, no llovió como venía siendo costumbre los años anteriores. Eso sí, el viento que hacia era frío de narices. Pero como buen@s chicarrones del norte, no nos dejamos amedrentar por unos graditos menos y allí nos reunimos 7.576 personas botella y vaso en mano para batir de nuevo nuestro propio record.
No me digáis que no es emocionante: